La cancillería brasileña convocó a la encargada de negocios de la Argentina en Brasilia, María Emilia Cortés, por la huida del senador Flavio Bolsonaro, que tras perder las elecciones viajó a los Estados Unidos en un vuelo privado que tomó en Misiones. Así lo informaron este viernes fuentes oficiales.
El encuentro se realizó el jueves por la tarde en el Palacio Itamaraty y fue breve, según las fuentes consultadas.
Cortés fue recibida únicamente por el jefe del Departamento de Mercosur de la cancillería, el embajador João Marcelo Galvão de Queiroz, quien le solicitó aclaraciones sobre lo ocurrido en la Argentina. La diplomática argentina se comprometió, en “términos genéricos”, a aportar información, confió una alta fuente de la cancillería brasileña.
En Itamaraty evitaron dar detalles sobre el contenido de la conversación y señalaron que no comentarán públicamente el asunto. Las fuentes describieron la convocatoria como un “procedimiento diplomático de rigor” ante una situación de este tipo.
La información provocó una dura reacción del gobierno argentino. Horas después de la publicación, el canciller Pablo Quirno respondió en la red X con un “FALSO” y afirmó que “no hubo ningún pedido de explicaciones”. También pidió no tomar información “de una sola fuente”. A las 16:48, Milei compartió ese mensaje y acusó al diario La Nación de mentir.
El área de prensa de la Cancillería indicó que no tenía “ninguna línea” del canciller.
La reunión del jueves fue confirmada por tres fuentes de Itamaraty. Todas ellas precisaron que a la encargada de negocios se le pidieron aclaraciones sobre lo ocurrido en la Argentina, en lo que describieron como un procedimiento diplomático de rigor.
Luego de la publicación, en la cancillería argentina ratificaron la citación. Dijeron que en la reunión la diplomática argentina “reiteró la posición ya comunicada” por el Gobierno sobre el ingreso de Flavio Bolsonaro al territorio nacional y sostuvieron que en ningún momento “las autoridades brasileñas solicitaron información sobre el rol o la participación de funcionarios argentinos”.
La convocatoria era una de las alternativas que barajaba el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva para dar una primera respuesta diplomática, mientras la Policía Federal intenta dilucidar las condiciones de la huida y la eventual colaboración de gobiernos y agentes extranjeros.
Flavio Bolsonaro, derrotado el domingo por Lula en el balotaje presidencial, entró en la Argentina a las 22:50 del martes por el puente Tancredo Neves, según Migraciones, y despegó a las 0:21 del miércoles desde Puerto Iguazú en un avión privado rumbo a Estados Unidos, con escala en Guayaquil. El juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes le había ordenado entregar sus pasaportes y le había prohibido salir del país.
Vale señalar, el asesor presidencial Santiago Caputo estuvo en Misiones durante la partida: en la madrugada del miércoles, un control policial lo identificó en un convoy de la Entidad Binacional Yacyretá que venía de Puerto Iguazú.
Ya en territorio norteamericano, el senador difundió el miércoles una carta en la que agradeció a Milei y a Donald Trump el apoyo recibido para salir del país. En el texto, le reconoció al presidente argentino su “coraje, sentido de justicia y legalidad” y agradeció a Trump y al pueblo estadounidense por haberlo recibido. En una primera versión, Flavio se presentaba como “verdadero presidente electo” de Brasil y denunciaba un “fraude”, pese a que su propio partido, el Partido Liberal (PL), ya había reconocido la victoria de Lula.